Sobre la vanguardia y los miedos de los `vanguardistas´

Cuando hablamos de vanguardia y decimos que tenemos libertad en la composición debemos ver nuestras limitaciones y miedos en primer lugar de lo contrario esa `libertad´ es una farsa.

 

Intelectual-Emocional-Motor.

 

La música clásica no tiene el desborde emocional del rock simplemente porque los que crean esa música no tienen ese desborde, no se lo permiten, le tienen pánico a cualquier desborde emocional nuevo, incluso las caras no se permiten un gran desborde emocional, observen las caras, están todos serios, tanto los músicos como la audiencia, parecería ser que mostrar demasiado las emociones en música clásica es meterse con lo prohibido, desnudarse, romper el protocolo.

 

Y lo mismo pasa con lo motor, como en general a los académicos no les gusta bailar y son torpes para hacerlo pues detestan todo lo relacionado al baile y al movimiento físico y acusan a la música bailable de superficial cuando simplemente están contrarrestando sus miedos y limitaciones con esa argumentación pobre. En esto no veo una libre elección sino grandes limitaciones, complejos y miedos de orden psicológico. Por otra parte los rockeros no te agarran un libro ni que les pagues y nunca tienen conocimiento nuevo o les llega con cuenta gotas.

 

Solo cuando subimos por `otras escaleras´ encontramos a otros `yoes´ que están adentro nuestro pero que nunca conocimos o nunca nos animamos a conocer o creemos que no existen. Y cuando uno se mete en otros ambientes y se entrega a propuestas diferentes con cuerpo y alma siempre algo se rescata, sea cual sea el género que uno después haga, pero para eso hay que romper las barreras de la costumbre, de lo normal.

 

Todo parte de lo psicológico en primer lugar. Luego lo importante es la integración social, y este último es el punto clave de la vanguardia desde mi óptica, llevar filosofía por medio del arte, llevar conceptos de trascendencia camuflados por la belleza del arte.

 

Sueño con un arte tridimensional con fuerzas multiplicadas y una sociedad integrada. ¿Seré utópico?